Explicacion: La Lluvia de Peces

Testimonios Leyendas y Explicación de la “lluvia de peces”

Este fenómeno no ha sucedido solo en Yoro ha ocurrido en otros lugares de mundo y no han llovido solo peces sino que han llovido de toda clase de anfibios, bueno es raro, extraño o como sea; claro que si, en otros lugares del mundo ha ocurrido pero solo una vez lo extraño es que en la ciudad de Yoro todos los años se presenta “la lluvia de peces” por lo que yoro se ha hecho famosa.

te invito a que sigas leyendo este articulo interesante de la lluvia de peces que extraje de Wikipedia.

Lluvia de peces en Singapur, como fue descrita por los habitantes locales.

Gracias a la prensa escrita, en la época moderna se han generado muchos testimonios, atestiguados por un mayor número de personas, lo cual les incrementa su confiabilidad. A continuación se listan algunos ejemplos:

  • En 1578, grandes amarillos cayeron sobre la ciudad noruega de Bergen.
  • Según un tal John Collinges, una lluvia de sapos azotó la aldea inglesa de Acle, en Norfolk. El tabernero del lugar los retiró por centenas.
  • El 11 de julio de 1836, un profesor de Cahors envió una carta a la Academia de Ciencias Francesa, que decía:

Esta nube tronó sobre el camino, a unas sesenta horas de donde estábamos. Dos caballeros que venían de Tolosa, nuestro destino, y que estuvieron expuestos a la tormenta, se vieron obligados a usar sus abrigos; pero la tormenta los sorprendió y los asustó, ya que se vieron víctimas de una lluvia de sapos! Aceleraron su marcha y se apresuraron; al encontrar la diligencia nos contaron lo que les acababa de suceder. Vi entonces que al sacudir sus abrigos delante de nosotros, cayeron pequeños sapos.

fragmento de la carta de M. Pontus, profesor de Cahors, dirigida a M. Arago.

  • El 16 de febrero de 1861, la ciudad de Singapur sufrió un temblor de tierra, seguido de tres días de abundantes lluvias. Tras el final de las lluvias, los habitantes de Singapur vieron que en los charcos había miles de peces. Algunos de ellos afirmaron haberlos visto caer del cielo, aunque otros se mostraron más reservados al dar su testimonio. Cuando las aguas se retiraron, se encontraron otros peces en los charcos que se habían secado, notablemente en lugares que no habían sufrido inundaciones.
  • La revista Scientific American registra el informe de un chubasco de serpientes que alcanzaban alrededor de 45 cm) en Memphis, el 15 de enero de 1877. En Estados Unidos, se registraron más de quince informes de lluvias de animales, solamente en el siglo XIX.
  • En junio de 1880 se abatió una lluvia de codornices sobre Valencia (España).
  • El 7 de septiembre de 1953, millares de ranas cayeron del cielo sobre Leicester, en Massachusetts, Estados Unidos.
  • En 1968, los diarios brasileños registraron una lluvia de carne y sangre, sobre un área relativamente grande.
  • Canarios muertos cayeron en la ciudad de St. Mary’s City, en Maryland (Estados Unidos), en enero de 1969. Según el diario Washington Post del 26 de enero de ese año, el vuelo de los canarios se interrumpió súbitamente, como si hubiera habido una explosión, que nadie vio ni escuchó.
  • En 1978, llovieron cangrejos en Nueva Gales del Sur, en Australia
  • En 2002, llovieron peces en Grecia. El diario Le Monde escribió:

Atenas no es siempre bella, y menos aún lo son las montañas al norte de Grecia. Pero las tormentas a veces tienen el buen gusto de ayudar a sonreír y a soñar. El martes, han llovido centenas de pececitos en la aldea de Korona, en las altas montañas

Pierre GEORGES. «Poissons volent» artículo en Le Monde, 13 de diciembre de 2002

  • En 2007, llovieron arañas pequeñas en Salta, Argentina
  • En 2007, llovieron ranas pequeñas en El Rebolledo (Alicante).

Nota: esta lista no pretende ser exhaustiva de modo alguno. Simplemente, ejemplifica algunos de los eventos más significativos relacionados a este fenómeno.

Testimonios de la época moderna y Explicación científica acerca de la “lluvia de peces”

En contra de la mayoría de sus colegas contemporáneos, el físico francés André-Marie Ampère consideró que los testimonios de lluvias de animales eran verdaderos. Ampère intentó explicar las lluvias de sapos con una hipótesis que después fue aceptada y refinada por los científicos. Ante la Sociedad de Ciencias Naturales, Ampère afirmó que en ciertas épocas los sapos y las ranas vagabundean por los campos en grandes números, y que la acción de vientos violentos puede capturarlos y desplazarlos a grandes distancias.

Más recientemente, apareció la explicación científica del fenómeno, que involucra a las trombas marinas. En efecto, los vientos que se arremolinan debajo del meteoro son capaces de capturar objetos y animales, gracias a una combinación de la depresión en la tromba, y de la fuerza ejercida por los vientos dirigidos hacia ésta.

En consecuencia, estas trombas, o incluso tornados, transportaran a los animales a alturas relativamente grandes, recorriendo además grandes distancias. Los vientos son capaces de recoger a los animales presentes en una superficie relativamente extensa, y los dejan caer, en masa y de manera concentrada, sobre puntos localizados. Más específicamente, algunos tornados y trombas podrían secar completamente una charca, para dejar caer más lejos el agua y la fauna contenida en ésta, en forma de «lluvia de animales».

Esta hipótesis aparece reafirmada por la naturaleza de los animales de estas lluvias: pequeños y ligeros, generalmente surgidos del medio acuático, como batracios y peces. También es reafirmante el hecho de que, con frecuencia, la lluvia de animales está precedida por una tormenta. Sin embargo, hay algunos detalles que no han podido ser explicados. Por ejemplo, el que los animales a veces sigan vivos aún después de la caída, y algunos de ellos en perfecto estado. Otro aspecto es que normalmente cada lluvia de animales se manifiesta con una sola especie a la vez, casi nunca mezclándolas ni incluyendo algas u otras plantas. Como lo nota William R. Corliss:

el mecanismo de transporte, cualquiera que sea su naturaleza, prefiere seleccionar una sola especie de pez o de rana, o aquel animal que esté en el menú del día…

Imagen Doppler de un radar meteorológico en Texas que muestra la colisión de una tormenta con un grupo de murciélagos en vuelo. El color rojo indica que los animales se dirigen hacia la nube.

Esta aparente anomalía se podría explicar en el caso de los pájaros, si la tromba atraviesa una parvada en particular que se encuentra en pleno vuelo, especialmente en épocas de migraciones. La imagen de la derecha muestra un ejemplo específico donde un grupo de murciélagos es víctima de una tormenta. La imagen fue capturada por un radar meteorológico del National Weather Service en Del Rio, Texas, e ilustra cómo se puede predecir el fenómeno en algunos casos. En la imagen, los murciélagos se encuentran en la zona de color rojo, que corresponde a los vientos que se alejan del radar (el radar es el punto blanco en la esquina inferior derecha), y entran en el mesociclón asociado a un tornado (en color verde). Este tipo de eventos ocurren frecuentemente con pájaros de manera inevitable.

En algunos casos, se han alegado causas diferentes para algunas supuestas lluvias de peces. Por ejemplo, en el caso de la lluvia de peces en Singapur de 1861, el naturalista francés Francis de Laporte de Castelnau explica que el chubasco tuvo lugar durante una migración de peces-gato, y que estos animales son capaces de arrastrarse sobre la tierra, para ir de un charco a otro; como las anguilas, que pueden recorrer varios kilómetros en los prados húmedos, o los lucios que van a reproducirse en los campos inundados. Además, explica que el hecho de haber visto los peces en el suelo inmediatamente después de la lluvia no es más que una coincidencia, ya que normalmente estos animales se desplazan sobre el suelo húmedo de rocío, o después de un chubasco o una inundación.

Explicaciones antiguas

Desde hace mucho tiempo, la ciencia ha descartado muchas de las explicaciones que le son ofrecidas; por considerarlas exageradas, poco fiables o no comprobables. En 1859, un testigo de una lluvia de peces en el pueblo de Mountain Ash (en Gales), envió un espécimen al zoológico de Londres. J. E. Gray, director del Museo Británico, declaró que «a la luz de los hechos, lo más probable es que se trate de una broma: uno de los empleados de Mr. Nixon le ha vaciado encima un balde lleno de peces, y éste último pensó que le caían del cielo».

Lógicamente, las lluvias de animales estuvieron sin explicación científica durante mucho tiempo, mientras que se desarrollaban hipótesis que iban desde los intentos lógicos de explicarse el fenómeno, hasta lo absurdo. En el siglo IV a. C., el filósofo griego Teofrasto negó la existencia de lluvias de sapos, explicando simplemente que los sapos no caen durante la lluvia, sino que esta última los hace salir de la tierra. En el siglo XVI, Reginald Scot se aventuró a dar una hipótesis. Según él, «es cierto que algunas criaturas son generadas de manera espontánea, y no necesitan de padres. Por ejemplo estas ranas venidas de ninguna parte. Ellas fueron transportadas por la lluvia. Estas criaturas nacen de los aguaceros…». En el siglo XIX, se pensaba que la evaporación del agua llevaba los huevos de rana a las nubes, donde eclosionaban y caían a la tierra en un chubasco.

Explicaciones alternativas Ovnis

Entre las explicaciones no científicas del fenómeno, se encuentran las interpretaciones paranormales que alegan intervenciones de seres extraterrestres. En efecto, no faltan autores que describen a estos visitantes recogiendo grandes cantidades de animales como lastre, para después dejarlos caer antes de dejar nuestro planeta. Las lluvias de sangre y carne estarían vinculadas a una selección hecha por los visitantes, para aligerar sus almacenes.

Regalo o castigo de los dioses

También persisten explicaciones sobrenaturales, que pueden ser de naturaleza religiosa. Dependiendo del tipo de objeto o animal que cae a la tierra, el fenómeno es percibido ya sea como un castigo, como en el caso de las piedras que cayeron sobre el ejército amorita en el Antiguo Testamento; o como un signo providencial de bondad divina, cuando se trata de animales comestibles.

Tele transportación

Igualmente y en la misma línea especulativa, se sugiere la existencia de anomalías en el espacio-tiempo que traerían los animales desde otras dimensiones. Estas explicaciones utilizan a veces la tele transportación, para explicar por qué los animales se encuentran allí donde no deberían estar. El periodista Charles Hoy Fort ha desarrollado estas ideas. Según Fort, en el pasado existió una fuerza capaz de transportar a los objetos de manera instantánea, que ya no se manifiesta sino en acciones desordenadas, como las lluvias de peces. Otra sugerencia de Fort se basa en la supuesta existencia de un «mar superior de los Sargazos». Una especie de depósito celestial que aspira y escupe los objetos terrestres.

2 comentarios en “Explicacion: La Lluvia de Peces

  1. cuando tenia unos 7 años fui a visitar unos primos que vivian en la salada en pleno verano comenzo a llover y con las gotas vi caer miles de ranitas y sapitos ademas de sentirme muy bien de haber vivido este experiecia y haber transcurrido casi 50 años aunque muchos no me crean cuando les comento el hecho existio

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